Caliphate es el peor fallo del New York Times en años

Sam Dolnick es reconocido públicamente como el encargado de los podcasts del New York Times, aunque su cargo completo revela de manera más clara las ambiciones de la compañía: Editor Adjunto Asistente, a cargo de reportes de audio, televisión y proyectos digitales.

¿Qué quiere decir eso? Que el Times, a partir del periodismo, quiere minar historias para generar franquicias que puedan adaptarse o venderse a cine, televisión y cualquier cantidad de formatos más allá de las especialidades del diario: texto, libros y podcasts.

En este ánimo, y como reportó Ben Smith en una de sus primeras columnas para el mismo NYT, Caliphate era una especie de modelo o plantilla para el legendario medio en búsqueda de una avenida más de negocio: vender los derechos de sus reportajes para que se adaptaran fácilmente en la era del streaming, usando el podcast como una especie de piloto (al estilo de Gimlet Media antes de su compra por Spotify).

Como es conocido, Caliphate fue suspendido como serial de podcasts antes de su final planeado en 2018, luego de que se revelara la probabilidad de que una fuente fuera apócrifa. Esta semana, en un ejercicio de transparencia, el NYT informó que luego de una revisión interna se decidió que el proceso editorial fue fallido en un ánimo de realmente lograr una historia cinematográfica, confiando en un declarante poco confiable e ignorando todas las alertas que incluso se advirtieron por otros colegas.

Justo esta semana el legendario periodista Bob Woodward, en una ponencia dentro de Netcom 2020 en Cataluña, apuntó que uno de los riesgos de la era digital y la urgencia de generar contenido a como dé lugar para las plataformas: “la rapidez no es buena compañera del periodismo”. En el caso del Times, y como apuntan en The Verge, tampoco la urgencia pero de generar propiedades intelectuales listas para la pantalla.