El creador que pasó de hablar de moda a difundir el budismo en YouTube

Los nichos espirituales tienen recompensas más allá de lo monetario para los Creadores de Contenido

Storybakers,

Si existiera un eje rector de La Creator Economy, además de que sólo creando contenido con constancia se alcanzará la notoriedad, sería que hay que huir de lo generalista y abrazar los nichos sin importar qué tan peculiares sean.

Por ejemplo: empezar un podcast sobre noticias generalistas tendría una audiencia potencial enorme, pero siendo un equipo de recursos limitados -o principiante- tendría poco sentido abarcar dicho sector debido a la competencia mejor fondeada y más afianzada ante las audiencias.

Lo lógico, entonces, sería ir tras una cobertura de especialidad y específica. ¿Para qué ir tras millones con pocas posibilidades de compromiso cuando podemos cautivar a unos miles que serían grandes seguidores?

Ese es el espíritu de La Creator Economy y su diferencia deontológica con el concepto abstracto de emprender en medios. Incluso la recompensa no necesariamente tienen que ser ganancias derivadas de la publicidad, suscripciones o venta de producto. Es más, incluso hay influencia que no se mide en dinero.

Bastantes creadores retoman el espíritu de los blogs de hace más de 15 años y simplemente buscan compartir su conocimiento o documentar una jornada de descubrimiento en un ánimo egoísta pero irónicamente generoso.

¿Cómo es eso posible? Existen los creadores con necesidad de aprender, que documentan su viaje del conocimiento y que generan contenido en una especie de ejercicio para reafirmar lo aprendido y aprovechar su registro para tener una memoria sobre la red abierta.

Es la esencia del internet: compartir datos y opinión al aire, sin saber a quién impactará pero con la certeza de que a alguna otra persona le será de importancia. La Creator Economy sólo se monta sobre dicha dinámica y le da forma, método y sustentabilidad.

De hecho, va un dato interesante: durante la pandemia los vídeos para principiantes y en ánimo tutorial subieron un 50% su interés en YouTube. Por otro lado, los contenidos tutoriales/educativos son uno de los cuatro pilares de YouTube según el mismo Google.


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En este entendido, traemos el caso de un creador relacionado a temas espirituales y religiosos que tiene similitudes con nuestra entrevistada de la semana ante pasada, Dani Sabrina, quien estaba generando contenido alrededor de los valores cristianos desde una perspectiva cercana a la audiencia.

Las similitudes con el caso de hoy van en dos vías

  • También hay una perspectiva de estudio y constante aprendizaje

  • Se utilizan plataformas en boga e incluso formatos innovadores, para transmitir el conocimiento.

La gran diferencia es que nuestro creador de hoy va sobre una religión no occidental, el budismo y que la difusión como estudioso no es precisamente aceptada por el 100% de los jerarcas o cabezas de dicha creencia.

¿Cómo es eso posible? Lo descubriremos en nuestra entrevista con Juan Manuel Mendoza de Dharma Tic, un canal mexicano sobre budismo.


Del fashion a lo espiritual

Juan Manuel tiene una historia curiosa ya que en la que pareciera otra vida (en años del internet) tuvo un canal de YouTube con números realmente grandes y apoyado por una de las estrellas pioneras de la plataforma. Incluso, tuvo en sus manos una de las placas enviadas por YouTube para conmemorar los primeros 100 mil seguidores.

Especialista en marketing digital y creación de contenidos, Juan Manuel hizo amistad con Héctor de la Hoya (mejor conocido como Benshorts) durante un intercambio académico en sus años de universidad y de regreso a México, luego de graduarse, decidieron colaborar en algunos proyectos creativos.

Comencé la creación de contenidos junto a Héctor de la Hoya conocido como Benshorts. Tanto vlogs, blogs escritos, contenido para redes sociales.

Uno de los productos más sobresalientes fue Cornamenta, un canal de YouTube acerca de moda masculina que tuvo un impacto de números tal vez no gigante pero sí guardó cierta influencia entre entusiastas del sector e incluso tuvo un blog escrito con relativa relevancia.

Dicha marca fue apoyada por el mencionado Benshorts como parte de una iniciativa de canales laterales a la presencia primaria.

Dicha experiencia en Benshorts Media, fue la mejor escuela de contenido que pudo tener Juan Manuel, quien eventualmente comenzó otras labores profesionales pero nunca dejó la vena creativa.

Siendo practicante del budismo, decidió emprender un canal de YouTube al respecto a sabiendas que la misma naturaleza de la doctrina no estaría muy a favor de una difusión tan open en plataformas modernas.

No siempre hablé de budismo,ya que cuando me enfrenté a una cámara hablé de moda masculina en el proyecto de Cornamenta. Había una resistencia mía a hablar de budismo porque los círculos budistas te enseñan a que no cualquiera puede hablar de budismo.


Rompiendo esquemas: budismo para todos

Dharma Tic surge en una vibra de cuaderno de apuntes y estudio, ya que los temas en los que se adentra Juan Manual declaradamente son los que se encuentra investigando para su desarrollo espiritual. Sólo que a diferencia de la mayoría de los budistas, o de los entusiastas de cualquier tema, lo vierte en un canal de YouTube, redes sociales y una cuenta de TikTok.

Este espíritu de storyteller no necesariamente ha caído bien entre los budistas convencionales.

No sé si me ha ganado un espacio en la comunidad budista, pasa que hay personas jóvenes que son budistas, ya sean monjes o cierto estatus religioso que me han abierto la posibilidad de tener diálogos con ellos, pero hay otros sectores cerrados que no creo que les guste mi canal y que nunca lo vean.

Juan Manuel, que hasta hace poco radicaba en Aguascalientes (México), encontró algo de apertura y notoriedad en círculos budistas gracias a su labor con el canal pero también ha tenido experiencias satisfactorias con la audiencia de sus vídeos, que generalmente son jóvenes u adolescentes que tienen su primera exposición a un budista por medio de sus clips.

Y es que algo poco platicado sobre la práctica budista es que su estudio o acercamiento formal suele ser un tema reservado para clases económicas con cierta comodidad, por lo que difusores como Juan Manuel son útiles para una difusión más amplia y ese es un factor que no necesariamente abrazan los jerarcas convencionales (a diferencia de la difusión evangélica, por ejemplo).

Mi mayor alegría ha sido de cierta manera acercar al budismo que generalmente está acotado, en Latinoamerica está encerrado en ciertos círculos sociales o socioeconómicos, me gusta acercarlos a personas que no tienen la posibilidad de asistir a un curso a Casa Tíbet o algo así y que se esfuercen con sus propias motivaciones para acercarse al budismo.


Esto no es new age

A pesar de su labor difusora y los comentarios de jóvenes principiantes, Juan Manuel es modesto en cuanto a su labor difusora del budismo:

No sé si llamarlo económicamente rentable, me es rentable más en un aspecto espiritual que monetariamente. La cuestión económica no ha sido el fin y tampoco un proyecto que genere mucho dinero.

Me animé a hablar de budismo a las masas primero fijándome estas cosas que para mi fueron difíciles de entender y que me hubiera gustado que me explicaran de cierta forma, sin caracterizar la práctica budista y tratar de hacerlo accesible sin quitarle el rigor académico que necesita sin caer en cosas raras del new age o algo así.

Un aprendizaje lateral para Juan Manuel ha sido que, además de seguir ejercitando sus skills como creador para YouTube (su antigua especialidad con Benshorts Media), se descubrió como un TikToker ya que su mismo enfoque lo ha llevado a dicha plataforma para explicar budismo a las masas.

Lo más relevante ha sido, voy para los 10 mil en YouTube y los 16 mil en TikTok, en esa red pensé que nunca iba a jalar y no tenía el perfil y al parecer le entiendo más que a YouTube y a otras redes sociales.

Incluso, su cuenta ya acumula sus primeros 100 mil me gusta.


Difundir algo que no necesariamente quiere ser difundido

Durante nuestra charla con Juan Manuel fue constante el tema del estira y afloja entre los budistas más conservadores (por englobarlos con un adjetivo) y aquellos con más apertura a que la doctrina sea conocida por más personas. Es una especie de debate filosófico entre la costumbre occidental religiosa (cada vez más creyentes) y la asiática, que al parecer consideraría que no necesariamente más es mejor.

Hay personas que seguramente no están de acuerdo con lo que hago, tienen esa idea del maestro y toda esa cuestión. Está muy caricaturizado ese asunto del maestro y hay varios que admiro que son budista de cepa, algunos muy amablemente y otros no me contestan para un diálogo en el canal.

Un nicho curioso que Juan Manuel encontró fue el de los adolescentes entusiastas de la cultura japonesa que gracias al anime se están acercando al budismo:

Es muy chistoso. Tengo un sector muy activo en mi canal que es atoku les gusta el ánimo como en hay muchas referencias en los contenidos, se acercan, por ejemplo en he analizado símbolos Caballeros del Zodiaco y ahí hay algo entre fans de anime y contenidos de budismo. Hay una relación.


Bonus: El equipo

Como es clásico en nuestros casos de los viernes, preguntamos a Juan Manuel generales acerca de su metodología y el software o herramientas que utiliza. Como ha sido la norma en entregas recientes, se trata de equipo sencillo en un ámbito donde lo relevante son las ideas.

Realmente no tengo grandes herramientas de edición más que mi celular y mi Ipad, uso el aro de luz de todos los TikTokers, uso en iMovie para edición muy sencilla.

Las rutinas para crear contenido tienen que ver mucho para los temas que estoy estudiando en ese momento, a nivel personal, que me llama la atención y se me desbordan en la mente para querer platicárselo a alguien.

Al final, concluye Juan Manuel, el canal y sus redes son una metodología de estudio dentro de su práctica espiritual.