El Health Coach de los periodistas

Los creadores de contenido también hacen periodismo

Seguimos experimentando en Clubhouse. Como complemento a los envíos diarios de este newsletter hemos decidido abrir Story Baker Daily 30’ en Clubhouse de lunes a viernes, un espacio de 30 minutos de duración en el que abordaremos temas de creatividad, contenido, distribución, monetización y todo aquello que preocupa a la industria, tanto a nivel medios de comunicación como a nivel creadores de contenido.

En Story Baker Daily 30’ contaremos con la presencia de invitados especiales relacionados a la industria. Este miércoles a las 9:00 hrs. de México/16:00 de España, por ejemplo, tendremos a Charo Marcos, creadora de Kloshletter, newsletter de referencia en España que cuenta con más de 22 mil registros, con su podcast original presentado por Spotify, y con una agencia de desarrollo de newsletters a partir del éxito de su fórmula. Ella nos compartirá sus secretos y herramientas para romperla en el mundo de los newsletters.

Si quieres prepararte para este episodio de Story Baker Daily, escucha este episodio que grabé hace unos meses con ella. Si quieres una invitación, recuerda registrarte en el Directorio de Periodistas en Clubhouse creado por Story Baker.

Directorio de Periodistas en Clubhouse


El creador de contenido independiente para el periodista es como el health coach para los nutriólogos. Lo dije en un room en Clubhouse. Lo sigo pensando. Es una vez más lo viejo descartando a lo nuevo. Es una vez más lo rígido incomprendiendo la flexibilidad. Es el instructivo frente a la improvisación. Es el choque de dos fuerzas que en el fondo luchan por la misma audiencia y que, también en el fondo, comparten un objetivo, el de contar historias que atrapen a una audiencia, así como el health coach y los nutriólogos comparten el objetivo de que su paciente mejore su relación con su propia existencia. Cambian las formas, las aproximaciones y las interpretaciones, pero comparten el fondo. Son tan diferentes y a la vez tan semejantes que ambos tendrían que aprender del otro. En los nuevos tiempos queda claro que todos pueden y deben alimentarse de todos, incluso los nutriólogos de los health coaches, incluso los periodistas de los creadores de contenido independiente.

Quisiera decir que no hay competencia, pero la hay, como también la hay entre los nutriólogos y los health coaches. Los creadores de contenido hoy son un medio de comunicación en sí mismos y como tales compiten por el mismo dinero, por la misma atención y por la misma relevancia que los periodistas.

Para entender la relación entre ambos, habría que partir de dos cuestiones fundamentales:

1) el periodista es también un creador de contenidos: aunque muchos se empeñan en construir una franja que solo existe en su visión mental de lo que debe y no debe ser, lo cierto es que el producto último de ambos consiste en generar piezas en audio, texto, imagen o video que puedan impactar en una audiencia determinada.

Esta afirmación, que más bien es una realidad inobjetable, no tendría por qué afectar al periodista, sino impulsarlo a entender que detrás del adn de los creadores de contenido independientes que no crecieron bajo la estructura rígida que hornean en las academias de periodismo y comunicación, existen múltiples aspectos que el periodista debería asumir como propios e inherentes a su naturaleza de intermediario para que la información y las grandes historias lleguen a una audiencia. Menciono algunos de ellos:

a) Relación de empatía con su audiencia: la comunicación se produce entre seres humanos, de forma horizontal, sin jerarquías que provoquen un distanciamiento entre ambas partes. Yo te sigo y tú me respondes, una vía tan directa que ha sido siempre más poderosa que la del periodista que durante años estuvo habituado a que sus lectores eran en realidad del medio. Muchos incluso llevamos en algún punto la marca del medio como apellido de nuestro nickname.

b) Estrategia de posicionamiento de su marca personal: el creador de contenidos sabe que debe vivir subido en el escenario, construyendo su propio destino y audiencia, dado que si él decide parar, nada quedará de lo que sea que haya construido. El periodista, en cambio, vivía acomodado en la certeza del ingreso seguro, de la paga que ahí estaría hasta que el medio o él mismo decidieran que había sido suficiente. Existían para ese medio, y después, para el que fuera que los contratara.

c) Desarrollo de producto: al periodista se le condenaba, y aún ocurre en muchos casos, desde el propio medio de comunicación. A los más jóvenes o se les consideraba becarios o redactores, lo que significaba que no harían trabajo relevante y que la posibilidad de desarrollar un producto que se repitiera en el tiempo, que tuviera marca propia y un empaquetamiento que lo transformara en producto era ajeno a sus posibilidades. Ese derecho estaba reservado para los columnistas y las contadas ocasiones en que a algún director se le ocurriera hacer una serie de investigaciones bajo un paraguas conceptual particular.

d) Interés por métricas y monetización: los creadores de contenido están conscientes de que cada publicación que realizan está relacionada a sus posibilidades de construir el estilo de vida que quieren. Para ellos el margen de maniobra es mínimo: si dejan de atender las métricas y el modo en que éstas pueden monetizarse, no habrá quien les pague porque sí, por estar prestando sus servicios. Y esa falta de garantías provoca que el creador sea obsesivo de su producto, lo que no ocurre con el periodista que al ser parte de una organización pierde de vista el valor unitario de lo que realiza para verlo como parte de un acumulado que deriva en la paga cada quincena.

2) El creador de contenidos puede hacer periodismo: este punto es aún más doloroso para muchos que el anterior, pero es también una realidad. Entre los creadores de contenido es posible encontrar casos de verificación de información, de trabajo de campo, de rigor en la investigación y de procesos de planificación que forman parte de la metodología que por cuatro años estudió un periodista y que a ellos de manera orgánica se les ha ocurrido ejecutar para presentar una buena historia. Vamos, que el periodismo no es una ciencia oculta para los mortales comunes y corrientes como la medicina o como las leyes, que tienen sus propios códigos y lenguajes.

Si el health coach, ya sea por el efecto placebo, por las técnicas que ha desarrollado o por la confianza que el paciente tiene en él, puede llegar a entregar resultados que dejen satisfechos a la gente que opta por ellos en vez de acudir a métodos tradicionales , el creador de contenido con frecuencia cumple con las funciones de explicar, consigar, contextualizar y analizar aquello que un periodista y los medios de comunicación no pudieron satisfacer.

El health coach y los nutriólogos buscan la realización del ser, la aceptación del individuo, la felicidad de una persona consigo misma a partir del bienestar de su cuerpo. El creador de contenido y el periodista buscan dar a conocer una historia, entretener, informar en ocasiones, y entregar un mensaje.


Cultura Videojuegos, de cajero de banco a creador de contenidos que hace periodismo

Lo que no hicieron los periodistas de videojuegos en Latinoamérica, lo hizo un creador de contenido independiente. El motor es el mismo que la del periodista cuando se decide a contar una historia: la curiosidad, el deseo de saber más, la inquietud de ir a fondo con una historia que no ha sido contada o que no ha sido evaluada desde la perspectiva que él se plantea. Se llama Alejandro Nevárez, es creador de Cultura Videojuegos, canal de YouTube que en vez de realizar las cápsulas de entretenimiento o informativos que son habituales en la industria, desarrolla cápsulas por arriba de los diez a más de 30 minutos de duración que hurgan en temas tan diversos y profundos, como el tratamiento de las enfermedades mentales en los videojuegos, el rol que juegan los personajes femeninos en la historia de los videojuegos, el intento de monopolio de Nintendo, hasta la realización de documentales sobre la historia del desarrollo de los videojuegos.

Sus procesos, según me contó en un episodio de Story Baker Academy, pasan por lo siguiente:

a) Investigación (en ciertos casos incluyendo entrevistas realizadas por él mismo)
b) Estructura definida
c) Guión
d) Verificación de información para corroborar que lo establecido en el guión es correcto y validado por distintas fuentes
d) Una máxima: “nunca asumir que el usuario conoce lo que le estamos diciendo”

Sus contenidos, según me cuenta, requieren de una a tres semanas de elaboración, cuando se trata de investigaciones de temáticas que los miembros de su equipo no dominan.

En la actualidad, Cultura Videojuegos es ya un PYMED (pequeño y mediano medio), tiene un equipo de entre cinco y siete personas, una serie exclusiva para Beek, plataforma mexicana de audiolibros y podcasting, y más de 387 mil suscriptores en su canal de YouTube.

Aquí los videos favoritos de Alejandro, (¿en verdad me van a decir que no es periodismo?)

-La depresión en los videojuegos

-¿Los juegos pueden ayudar a reducir el crimen?

-¿Qué pasó con Dead Space?

-La historia de la música en los videojuegos (el primer video de su canal)


Nuseir Yassin, mejor conocido como Nas Daily, es un videoblogger con más de 2.4 millones de seguidores en Instagram y 8.4 millones de likes en Facebook. era un ingeniero aeroespacial que decidió dejar su trabajo para documentar sus viajes. Hoy también hace periodismo. Como muestra, el modo en que entrevista de viva voz a Steve Harvey, inmortalizado por los memes tras su error en el certamen de Miss Universo. Nuseir no cuenta la historia de ese meme, sino la historia de fe de Harvey. Eso es periodismo.

En el mismo tenor, Sinueton desarrolla contenido en torno a arquitectura bajo estricto rigor académico que le da tanto su condición de estudiante de arquitectura como también la investigación que realiza para, por ejemplo, para responder por qué las casas en México están pegadas

En todos los casos, aunque carezca en su mayoría de entrevistas, existe un proceso de investigación, curaduría y preparación en términos de lenguaje arquitectónico para entregar un producto de alto valor para la audiencia.

¡Sinueton también hace periodismo!


¡Metodología periodística para todos!

En el mismo room de Clubhouse que detonó este texto hice un planteamiento: frente a la democratización de la creación de contenido habría que poner manos a la obra para que el conocimiento de la metodología periodística forme parte de la formación de cualquier creador de contenido.

Para que de verdad ocurra, no tendríamos que pensar en que ese creador de contenido pase por cuatro años de clases de una licenciatura que hoy no presenta un futuro alentador, pero sí en detonar una serie de cursos, en línea o presenciales, que aglutinen los aspectos más valiosos del quehacer periodístico, incluyendo procesos, de elaboración de un contenido, verificación de información, cómo evitar conflictos de intereses, y conocimiento sobre los principios éticos y morales que persigue el periodismo y que el creador de contenidos también tendría que adoptar dado que está impactando en una audiencia.

Al realizar este texto, no pretendo desconocer las diferencias entre el tipo de periodismo que puede llegar a generar un creador de contenidos y los riesgos que afronta un corresponsal de guerra o un periodista que expone su vida para dar cobertura al narcotráfico, pero asumir que solo ese tipo de actividades implican hacer periodismo representaría aceptar que los periodistas especializados en deportes, entretenimiento o enfocados en cualquier otra industria carecen de valor y no merecen ser considerados como tales.

El creador de contenidos es más parecido de lo que pensamos a los periodistas. Como el health coach al nutriólogo. Cambian los mecanismos, cambian los tiempos, pero no el fondo de lo que hacemos.