En The Guardian, los usuarios sí rescatan el periodismo de profundidad

Molesta, pero funciona. A veces la forma más simple de hacerse de recursos es la más obvia. Y no, no se trata de convertir a tu medio en un homenaje viviente a la Sección Amarilla, sino de provocar que los lectores hagan conciencia sobre el valor del periodismo de profundidad.

Si has entrado a The Guardian, seguro que has visto un banner amarillo con letra negras que explica cómo ha decidido mantenerse abierto mientras la mayoría de los medios optan por generar un muro de pago. Enseguida, reconoce que el dinero ingresado por publicidad ha ido en declive, por lo que resulta importante que lectores como tú apoyen el buen periodismo. Y cierra con un llamado a donar a partir de una libra.

El resultado de esta campaña es alentador. The Guardian Media Group ha informado que ha logrado levantar alrededor de ciento treinta millones de dólares por parte de los lectores, lo que lo pone en línea con su objetivo de alcanzar el punto de equilibrio al final de su año fiscal, que ocurrirá en abril del 2019.

DE 10 MIL A 900 MIL USUARIOS QUE APORTAN DINERO EN UN AÑO

Más allá de los montos ingresados, sobresale que el número de usuarios que donaron durante al año pasado pasó de diez mil a novecientos mil, lo que permitió al grupo subir un uno por ciento sus ingresos con respecto al año pasado y disminuir las pérdidas de los setenta y cinco millones que registraron en el 2015-2016 a sólo veinticinco millones en el periodo 2017-2018.

Las acciones tomadas forman parte de un plan a tres años que también incluyó a sus divisiones internacionales. En Estados Unidos, The Guardian se ha valido del fenómeno Donald Trump y de la generación de coberturas especiales en torno a problemas ambientes y amenazas a territorios públicos para levantar dinero aportado por los usuarios.

De acuerdo a Evelyn Wesbter, CEO de The Guardian US y The Guardian Australia, más de la mitad de lo recibido es proveniente de usuarios en Estados Unidos, donde identifica una mayor propensión a dar sin tener una expectativa de recibir algo a cambio