Gamification, otra solución que necesita algo más que periodistas

El periodista solo no puede. La conclusión se fortalece de predicción en predicción. Una apuesta cada vez mayor es la de la “gamificación” del periodismo. Y a ese respecto, Mariano Blejman, Chief Digital Officer de Grupo Octubre, considera que los juegos periodísticos representan una gran oportunidad, no sólo por el tiempo que el usuario pasará en él, sino por ayudar a construir barreras de entrada contra potenciales competidores.

“Los news games son difíciles de copiar, escalarles e incremental el valor de una empresa de medios”, escribe para terminar enfatizando que los juegos pueden terminar convirtiéndose en un fenómeno viral más allá del hecho noticioso en sí, como ocurrió con el desarrollo del Financial Times para que el usuario pudiera entender la vida de un conductor de Uber.

El costo, para no variar, es uno de los grandes obstáculos para los medios que quieran apostar por esta estrategia. Implica inversiones en programadores y diseñadores, además de la incertidumbre natural de explorar nuevas fuentes de monetización.

En México, sin contenido periodístico pero sí con efecto viral, SDP ha desarrollado un par de videojuegos, Disputazo Político, juego en que los candidatos presidenciales se enfrentaban en una pelea al estilo Street Fighter y Epidemia Electoral, en el que debías lanzar jitomatazos antes de ser devorado por los pejezombies y los peñabots.

LOS JUEGOS NO SÓLO SON PERIODISMO, TAMBIÉN EDUCACIÓN

El efecto de la gamificación también se está dando en materia educativa. Yogome, empresa mexicana fundada por Manolo Díaz y Alberto Colín, cuenta con más de 500 juegos que contribuyen a la educación de los niños.

En mayo de 2017, Yogome levantó una ronda de inversión de 6.6 millones de dólares, sumada al capital semilla de 3.2 millones.

Yogome se maneja bajo un esquema de suscripción. ¿Sería posible que un medio pudiera vivir de desarrollar este tipo de experiencias? Las predicciones dicen que sí, que los juegos periodísticos y el desarrollo de la inteligencia artificial pueden marcar la diferencia entre los medios que están por morir y los que sobrevivirán a los cambios.