Heliograf, el bot que cubre los Juegos Olímpicos de Invierno para el Washington Post

Son aliados hasta que se demuestre lo contrario. O hasta que intenten matarte, según las 3 leyes de la robótica de Isaac Asimov. Los bots vuelven a ser parte medular de la estrategia del Washington Post para su cobertura de los Juegos Olímpicos de Invierno.

Tal como lo hizo en Rio 2016, cuando por primera vez empleó la tecnología de Heliograf (parte de las herramientas de inteligencia artificial del WaPo en Arc, su plataforma de administración de contenidos), la empresa de Jeff Bezos presenta un bot que ofrece actualizaciones automatizadas sobre las medallas obtenidas en cada uno de los eventos, dos actualizaciones gráficas al día con el medallero y recordatorios de eventos cinco minutos antes de que inicien

Heliograf ha sido desde el 2016 una constante en la cobertura de eventos deportivos del Washington Post. A comienzos de septiembre del año pasado, el Post habilitó la tecnología de su bot para dar a conocer crónicas y resultados automatizados a partir de la ingestión de datos. A la fecha, cuenta con más de 19 mil seguidores en Twitter.

Como siempre ocurre, Heliograf no está solo. No lo está desde hace dos años,cuando libró una batalla directa contra “Xiaoming”, bot chino que en los Juegos de Río produjo de 30 a 40 artículos por día y que tenía capacidad de desarrollar piezas que iban de cien a ochocientas veintiún palabras.

Mientras disfrutamos a Heliograf, también debemos preocuparnos por ese futuro cada vez más cercano en que los bots tomen el lugar de los humanos.

LAS 3 LEYES DE LA ROBÓTICA DEL WASHINGTON POST

Joey Marburger, director de producto del WaPo, se inspiró en Isaac Asimov para dar con tres reglas que rigen su manejo periodístico a partir de la inteligencia artificial.

La primera consiste en que un bot periodístico no debe desinformar a los usuarios con información fuera de contexto, expresar opiniones en hard news ni ignorar información corregida.

La segunda señala que un bot debe obedecer a los periodistas humanos, excepto cuando alguna de sus ordenes vaya en contra de la primera ley. En otras palabras, el bot puede decirle que no al periodista.

Y la tercera, un bot periodista debe saber que su razón para existir es distribuir periodismo a los lectores, siempre y cuando ese periodismo distribuido no atente contra la primera y segunda ley.

A partir de esas máximas, han experimentado con Heliograf, el bot ya mencionado;el Feels Bot (bot de sentimientos), que durante las elecciones por la presidencia de Estados Unidos preguntaba diariamente a los usuarios cuál era su estado de ánimo; el Virality Oracle, bot en Slack desarrollado por el equipo de predicciones de tráfico del WaPo en Slack, que permite conocer si una historia se hará viral a partir de la data obtenida en treinta minutos; y el Marty Bot, que refiere a Marty Baron, su editor ejecutivo, y que consiste en advertir a los reporteros cuando el deadline para entregar una historia se acerca

Heliograf, el bot que cubre los Juegos Olímpicos de Invierno para el Washington Post