Le Monde también vive gracias a sus usuarios

Cada vez son más los medios europeos y estadounidenses que viven gracias a sus usuarios. En Francia, Le Monde presume haber dejado de depender de la publicidad al recibir 75% de sus ingresos de manos de sus usuarios.

De acuerdo a Louis Dreyfus, presidente de Grupo Le Monde, la publicación genera ese porcentaje en suscripciones físicas y digitales. Para la parte exclusivamente digital, representa el 55%, con un crecimiento del 20% en este 2018.

El detonante en Francia, como pasó en Estados Unidos, fue la elección presidencial. Mientras que el New York Times y el Washington Post vieron aceleradas sus suscripciones ante la amenaza de censura constante en la que viven bajo la administración de Donald Trump, Le Monde experimentó un ascenso semejante, con un 32% de incremento el año pasado y con ese 20% mencionado en este 2018.

Pero el 25% restante de Le Monde tampoco es despreciable. Y lo consiguió a partir de una alianza con Le Figaro. Al entender que ninguno de los dos podría competir de forma independiente contra Facebook y Google, crearon Skyline, plataforma que los comercializa en conjunto y que con el tráfico acumulado de ambas los coloca sólo por debajo de ambos, pero con una audiencia casi tan grande como la de FB.

Diez meses después de haber anunciado su alianza, Skyline ha generado 6 millones de dólares, lo que para Dreyfus es apenas el comienzo de un éxodo de dólares que dejará de ir a los gigantes tecnológicos para volver a los medios.

CMS, arma estratégica de Le Monde para 2019

Desde que el Washington Post convirtió Arc, su plataforma de gestión de contenidos, en una fuente de monetización, cada vez son más los publishers que trabajan en desarrollar su propio sistema. En este caso, Le Monde ha lanzado Le Huit, que por ahora estará enfocado en cumplir objetivos internos, como el incremento en el número de suscriptores.

Le Monde, como la mayoría de los publishers a partir de los cambios al algoritmo de Facebook, ya no otorga prioridad a las redes sociales, que han caído, desde su perspectiva, en la falta de transparencia y confianza. Sin embargo, sí trabaja con FB en la generación de estrategias para ganar suscriptores, mientras que con Google acaba de lanzar un proyecto de inteligencia artificial para gestionar los comentarios de los usuarios.

Como prioridad para el 2019 se encuentra incrementar la la lealtad de los usuarios, atrás más visitas y páginas vistas y promover de mejor forma el contenido disponible sólo para suscriptores. La inspiración no es otro medio, sino plataformas como Netflix y Spotify, que demuestran que la gente sí está dispuesta a pagar por contenidos.