Live experience, la nueva gran necesidad de los medios

¿Por qué el breaking news debe volver a ser cubierto desde plataformas propietarias?

Storybakers, quiero agradecerles porque ayer esta comunidad congregó a más de 100 personas en conjunto con la organización del webinar en que participaron Pepe Cerezo, Billy Aldea-Martínez, Germán Frassa y Gabriela Bolognese, y el room sobre newsletters en Clubhouse en que estuvo como invitada Charo Marcos.

Tan pronto como este viernes tendremos un nuevo invitado especial en Story Baker Daily en Clubhouse. Nos acompañará René Lankenau, creador de Whitepaper, a las 9:30 hrs. (tiempo de México). Si aún no tienen invitación para Clubhouse, no olviden registrarse en el directorio de periodistas que hemos creado para hacerles llegar la invitación conforme haya disponibilidad.

Directorio Periodistas Clubhouse


Mientras la oferta de contenidos se abre, la necesidad de generar experiencias se cierra a las plataformas propietarias de los medios. Si lo piensan, vivimos en un modo acordeón permanente, donde en un momento los periodistas se concentran en un solo lugar para después, como ocurre ahora, diversificarse a grado tal que hoy son miles los que han decidido gestionar sus propias audiencias sin pasar por el intermediario llamado medio de comunicación. En ese caso nos encontramos en un momento de unbundling. Con las plataformas de streaming ocurre lo mismo. Hasta antes de que aparecieran, los canales se concentraban en unas cuantas plataformas (bundling), mientras que hoy vivimos un proceso de unbundling en que todos optan por su independiencia. Esa etapa, irremediablemente, derivará en un rebundling cuando quede claro que al usuario le será más fácil realizar un pago por múltiples servicios que tener que realizar un pago por cada plataforma que quiera contratar, lo que además representa costos más elevados para él.

En ese modelo acordeón, a los medios les ha llegado el momento de hacer rebundling, no con sus competidores, sino con sus propias actividades editoriales y el modo en que las gestionan. Durante los años de hegemonía de las redes sociales, los medios, incluso los de primera línea, permitieron que una serie de actividades estratégicas para su causa ocurrieran a través de plataformas de terceros. enlisto a continuación algunas de ellas:

1) En vivo: los medios digitales se quedaron obsoletos en la realización de coberturas en vivo a partir del estancamiento del “minuto a minuto” (desde su nombre señala lo obsoleto que se encuentra). Si bien algunos incorporaban la publicación de imágenes para que no fuera solo texto, y algunos otros incluso insertan opiniones de los periodistas que lo están siguiendo, hemos de reconocer que los en vivo se siguen en Twitter, no en los medios.

La falta de desarrollo de experiencias en vivo al interior de los medios se puede justificar con los bajos presupuestos que estos manejan, lo que los ha llevado mucho más al modo supervivencia que al de crecimiento, pero hemos de decir que más bien obedece a que es una de tantas batallas en que se han dado por vencidos frente a las redes sociales.

¿Que cuál es el costo de esa decisión? Bueno, un hecho contundente: cuando más interés existe por un medio es cuando se presenta un breaking news, pero estos entregaron ese poder a las redes. El costo, pues, es elevado.

2) Comunidad: de los foros de opinión de los primeros años del siglo a… nada. En la época de la data, los medios de comunicación desdeñaron sus propios alcances para construir comunidades y navegaron a ciegas por años, lo que los llevó a generar contenido para audiencias a las que desconocían y que podían o no volver sin que el medio pudiera ver más que una gráfica en Analytics sin nombre y apellido.

La lectura, de nuevo, fue que los medios no tenían nada que hacer ante el hecho de que las redes sociales eran el nuevo espacio en que se hacía comunidad, por lo que, si acaso, se abrieron grupos en Facebook sin poner atención estratégica a su crecimiento.

Mientras Reddit ha logrado convulsionar a Wall Street a partir de que miles de personas decidieron comprar masivamente acciones de GameStop, lo que provocó un alza del 1000% en el valor de la empresa, los usuarios de los medios de comunicación ni se conocen entre sí ni tienen un espacio para converger y construir sociedades autogestionadas que vivan del contenido generado por el usuario.

El costo: la de los medios es, por lo general, una comunidad inexistente. Aún asumiendo que hubiera diversas personas defensoras del medio, lo que es atípico en habla hispana, una comunidad que no tiene una plataforma física o digital para congregarse no es comunidad. Y los medios, al haber tirado la toalla ante las redes sociales, condenaron a sus miembros al aislamiento.

3) Goodies: la manera más clara de decirlo sería “promociones”; pero esa palabra me parece tan poco catchy que busqué encontrar un término semejante para referirme a la realización de dinámicas que deriven en un obsequio para los usuarios. Hasta antes del apogeo de las redes sociales, los medios encontraban en el desarrollo de este tipo de ejercicios una forma de construir comunidad hacia dentro, es decir, para sí mismos.

En mis años en Medio Tiempo resultó clave repartir entradas para partidos de forma semanal a partir de acuerdos con clubes, pero el número de las redes nos terminó, como a todos, maravillando a grado tal que lo que un día era para nuestra propia comunidad, pronto fue para cualquiera que estuviera cazando premios en Twitter. Nos movió más la presunta adquisición de usuarios que trabajar en la retención de los mismos. Como resultado, usuarios que ganan premios de un medio que ni siquiera conocen.

El costo: inversiones que no contribuyen más que a la vanidad en una red social que no garantiza conversión al sitio. La realización de promociones en las redes pueden suponer un interés artificial por el medio, mientras que la gestión desde la plataforma propia reconoce a los que en verdad son leales.

La lista de necesidades tecnológicas y estratégicas que tiene un medio son muchas. Para profundizar en ellas los invito a escuchar mi podcast con Pablo Altieri, quien se especializa en acercar a plataformas tecnológicas con medios de comunicación que busquen resolver un problema que ellos no pueden atender de forma interna.


Experiencia en vivo, la más inminente necesidad de las Mediatech

Entre las necesidades que mencioné, ninguna es tan relevante y, a la vez, tan ignorada como la de la generación de una experiencia en vivo que provoque que un usuario no tenga que estar recurriendo a múltiples búsquedas y pantallas para tener un panorama completo de lo que está ocurriendo en un breaking news.

Mientras el ecosistema del trabajo a distancia evolucionó para que Zoom viviera su gran momento y para que emergieran propuestas que gamifican el trabajo remoto, buscando así satisfacer la necesidad de socialización de los empleados; y mientras la categoría fitness ha encontrado soluciones para que el ejercicio desde casa contemple capacidades de seguimiento, socialización y juego, los medios de comunicación han entregado sus coberturas en vivo a las redes sociales en vez de desarrollar un nuevo ecosistema de soluciones que atraparan al usuario en esas horas en que el mundo se preguntaba qué pasaría con la toma violenta del Capitolio o cómo se viviría el día en que Joe Biden llegara a la presidencia de Estados Unidos.

Un medio de prestigio, que aspira a generar un muro de pago o que incluso ya lo tiene, tendría que ser capaz de desarrollar una interfaz que compitiera con las funcionalidades que se ofrecen en las plataformas tecnológicas. Si los medios digitales no trabajan sobre ello, los breaking news en video seguirán viviéndose en Twitch, la información exprés, aunque a veces carente de sustento, seguirá fluyendo en Twitter, y las conversaciones en vivo se producirán en Clubhouse o Spaces.

Si los medios y los periodistas se quejan de la falta de credibilidad que tiene la información que se genera en las redes sociales, tendría sentido que ellos abrazarán la realización de coberturas en vivo que satisfacieran las necesidades que un usuario tiene cuando se trata de afrontar una cobertura en vivo, necesidades que incluyen lo siguiente:

-Posibilidad de interacción con el equipo de reporteros que se encuentra en el lugar de los hechos. (Las funcionalidades de Clubhouse trasladadas a un newsroom serían útiles para este fin, para lo que el medio tendría que colocar moderadores desde la redacción que den paso ocasional a los periodistas en campo)

-Rooms con invitados especiales: ha de entenderse que una transmisión en vivo, aún con el streaming, cuenta con distintas vertientes y momentos de consumo. Si antes era suficiente con insertar una transmisión televisiva en la que la gente dependía de las decisiones de los productores, en una interfaz en vivo acorde a los recursos tecnológicos con los que hoy contamos, tendría que poder accederse a canales complementarios que coexistan con la transmisión principal.

El usuario querrá conocer los últimos detalles de un breaking news a través del streaming, pero también querrá reunirse en tiempo real con especialistas en la materia, lo que, de nuevo, podría gestionarse con rooms semejantes a los de Clubhouse y Spaces.

-Videomensajes de uno y otro lado, es decir, tanto de la audiencia como del equipo periodístico que se encuentre cubriendo la información. Esta dinámica generaría una sensación de cercanía que hoy resulta inexistente en el frío ecosistema de los medios.

-Live fact-checking: estos ejercicios habrán de normalizarse no solo en Estados Unidos , donde los medios han empezado a reaccionar con rapidez para contrastar los argumentos de la clase política con la realidad, sino también en Latinoamérica, donde la información se ha polarizado a grado tal que las opiniones importan más que los hechos.

-Streaming social: los medios de comunicación han de desarrollar estrategias para que su streaming no esté estructurado a la usanza televisiva, sino que incluya una verdadera interacción con los usuarios para que se genera una conversación bidireccional, que traslade a los usuarios al lugar de los hechos y a los ojos de los reporteros.

Me interesa conocer para ustedes qué debería incluir una interfaz de cobertura en vivo aplicado a los medios digitales, por favor compártanme sus ideas en los comentarios.

Leave a comment


Beneficios de construir una interfaz en vivo

-Construcción de reputación periodística: no existe mejor momento para que un medio de comunicación demuestre sus capacidades frente al público que en las coberturas en vivo.

Las grandes cabeceras han de capitalizar la oportunidad de los breaking news para en verdad convertirse en la “súper pantalla” que necesita un usuario para entender en toda su dimensión un acontecimiento.

¿Por qué si una persona es suscriptora del New York Times, de Animal Político o de El Tiempo tendría que ir a múltiples plataformas para satisfacer sus necesidades ante un breaking news? No tiene sentido que así sea. Los medios, sobre todo los que apuestan por la suscripción, han de convertirse en el destino que cuente con todas las herramientas para simplificar la vida de los usuarios, como ya lo está planeando (aunque su producto aún sea insuficiente en lo que respecta al en vivo, el NYT)

-Fortalecimiento de comunidad: los medios con mayores posibilidades de triunfar requieren convertirse en un hábito para las personas que los consumen. En la categoría de deportes, por ejemplo, es habitual sentir apego por una aplicación que envía notificaciones justo al momento en que ocurre una anotación, aunque en ese caso no haya mucho más que hacer, salvo si acaso ir a ver más detalles sobre cómo se produjo la anotación.

La construcción de una tradición en torno a esa “súper pantalla” de la que hablo, llevaría a que la base de lectores encontrara en cada breaking news un trigger que lo llevara a la plataforma del medio, lo que hasta antes de las redes sociales sí que ocurría.

-Incremento en tiempo de estancia: los grandes breaking news pueden incluir la necesidad de realizar coberturas por horas. Se dirá que el usuario no es capaz de prestar atención por espacios prolongados, pero ese argumento se derrumba cuando recordamos que en Twitch los streamers realizan transmisiones de más de 7 horas y presentan resultados extraordinarios, la clave está en el modo en que se socializa y se humaniza esa conversación.

-Generación de suscriptores: una cobertura en vivo a través de la “súper pantalla” puede incluir como estrategia abrirse de forma gratuita para que la gente conozca la calidad de lo que el medio está generando con la intención de que esos usuarios se convenzan de invertir en una suscripción hacia ese medio. Si, en cambio, el talento por el que sí que paga el medio se concentra en atender sus propias redes sociales, esa gran ocasión del en vivo pasa sin dividendo alguno para el publisher.

-Ingresos adicionales: los medios tienen la oportunidad de montarse en la tendencia que impulsará Clubhouse respecto a las propinas entregadas a speakers para buscar que las transmisiones en vivo se conviertan en una oportunidad de probar el modelo de “propinas”.

Si lo pensamos, la idea de ver a periodistas trabajando por horas para dar detalles de un breaking news es quizás el elemento más poderoso que pudiera haber para generar ingresos adicionales a partir del agradecimiento y reconocimiento de los usuarios.