Lo que aprendimos de pioneros con 15 años haciendo podcasts de cine en México

Con ustedes El Hype y la crónica de una oportunidad perdida de Televisa

Storybakers:

Los podcasts siempre estuvieron a punto de explotar, hasta que este par de años por fin lo lograron.

Se hablaba de su potencial desde que el proceso para escucharlos era realmente complicado, incluso para estándares arcaicos de hace dos décadas: descargar un archivo y/o sincronizarlo vía un software de escritorio para un reproductor portátil de música. No era precisamente la ruta más clara para la gran audiencia.

No está de más especular que lo engorroso de su distribución al menos fue un filtro para que temas de nicho y con cierta barrera de entrada fueran los contenidos más populares de aquella primera etapa del podcasting. Es decir: eran productos creados por nerds, para nerds que descifraran la manera de consumirlos y en eterna espera de saltar al mainstream.

Incluso, el auge de la creación de contenido en escaparates más demandantes (YouTube, especialmente) ni siquiera fue garantía para que los podcasts despegaran en América Latina para creadores y audiencia. El efecto Serial no se dio a pesar de los móviles accesibles de gama media y que ‘Podcasts’ estuviera preinstalado en los iPhones.

De hecho, lo que parecía el boom que nunca llegó derivó en que iniciativas ambiciosas como Puentes cerraran sus puertas justo antes de una pandemia que por fin, despegaría el formato para oídos latinoamericanos.

En 2020-2021, lo raro es ser celebridad y no tener un podcast.

¿Cómo llegamos a eso? La ruta es clara y puede seguirse con el crecimiento exponencial de los tres podcasts más escuchados de México, que de 2020 pasaron from zero to hero.

Sin embargo esta entrega de The Muffin va acerca de un grupo de pioneros que nunca abandonaron el formato, reunieron una base leal de fans que los ha seguido con cambios de marca y plataformas, y que cumplen 15 años de crear contenido en audio, aquel formato que siempre está a punto de explotar.

Ruy Xoconostle, André FélixDíaz Rojo y Alan Acevedo, son creadores y titulares de El Hype, podcast que retomó el legado de ToqueDeQueda.net y PAIKI, productos adelantados a su tiempo que resistieron embates corporativos, vacas flacas y el internet post-texto.

A continuación, algo de lo que aprendimos.


Toque De Queda

Ruy Xoconostle es un escritor mexicano que en otra vida se dedicaba a hacer revistas, teniendo a su cargo decenas de títulos en Editorial Televisa. Conocido por haber negociado la llegada de EGM en Español a México, y haber formado una comunidad alrededor de los lectores de Conozca Más, poniendo a los editores bajo los reflectores, en 2006 se vio con el reto de llevar a su equipo al mundo de los blogs y podcasts.

La conexión de los editores de las revistas a cargo de Ruy con su audiencia se reflejó de manera perfecta en audio y mediante blogs informales, siendo una especie de presencia no oficial de sus diversos títulos en internet.

Es más, la obsesión Televisa de crear su propia marca y plataforma, extrañamente resultó a favor: al no estar atados a las expectativas de marcas existentes como Popular Mechanics o Men’s Health, los creadores de contenido realmente hicieron suyo el proyecto.

Sin embargo, el final no fue del todo feliz y para 2008-2009, Televisa se encargó de destruir dicha iniciativa debido a cambios de gerencia y falta de claridad.

Televisa, por medio de su área editora de revistas, prácticamente tuvo un proyecto digital con potencial nivel Grantland o The Ringer y decidieron -corporativamente- tirarlo a la basura.

Nos cuenta André, conocido por los fans de El Hype como ‘Cabri’, algo de la sensación de aquellos tiempos:

No creo que Televisa sea una empresa innovadora, más bien tratan de emular fórmulas probadas, a veces con éxito y otras no.

Entre la cantidad de inversión dedicada a lo impreso y la incredulidad de los anunciantes ante los contenidos digitales, la empresa nunca se decidió por entrarle a full a algo tan crudo, por llamarlo de algún modo. Muchas de las cosas que hacen las hacen a medias y eso les resta credibilidad, pero es normal cuando se trata de una empresa tan grande en un país en el que se busca la mayor ganancia bajo el menor riesgo.

Ciertamente, estaba lejos la Creator Economy. Apunta Ruy:

Televisa nunca entendió el alcance de la idea. TdQ fue una locura en el año 2006, era una comunidad de podcasters y bloggers atada a una empresa con más de 100 revistas. Simplemente nunca le vieron el valor. No culpo su miopía porque en ese momento Televisa Digital aún intentaba rescatar a EsMas y ver cómo trasladar sus contenidos de TV al internet. El concepto de “creadores” estaba aún muy lejos

De manera independiente, parte del grupo que disfrutaba hacer ToqueDeQueda.net decidió reunirse bajo el cobijo de PAIKI, un blog colectivo sobre cultura pop que logró reunir en texto a varios de los favoritos de los fans pero reflejó un problema de sus tiempos (2009): hacer audio todavía era un proceso caro y poco intuitivo.

De las decenas de podcasts de TdQ, sólo sobrevivió uno: el de Ruy junto a André y Wookie Williams, otro editor en Editorial Televisa. Se llamaba Paikast y era sobre cine.

Al final, PAIKI dejó de ser un blog y la marca mutó en un despacho de contenidos más ligado a la publicidad que a productos de medios convencionales, pero el Paikast evolucionó a El Hype. Es en dicha etapa cuando se integra Alan Acevedo, y André temporalmente deja los micrófonos.

André expone lo que fue arrojarse a la independencia:

Sabíamos que existía la ventaja de volvernos “independientes” pero también eso significaba carecer de la “plataforma Televisa”. Existía una audiencia fiel y podríamos trabajar con ella. Realmente lo supimos hasta que surgió Paiki y, a pesar de sus desventajas (calidad de la grabación, menos producción), la gente se quedaba.

Para 2020, luego de la salida de Sof Téllez y Mario Flores, el Hype se consolida como una network de podcasts ligados al cine y la cultura pop. Incluso, es uno de esos peculiares casos de éxito de Patreon en México.

Alan nos explica más:

No nos vuelve millonarios, pero tiene un crecimiento muy constante que se vuelve una motivación extra para realizar cada contenido. Podríamos hacer el show semanal y nada más, pero apreciamos mucho que la comunidad vote con su dinero para vernos más. Estamos bastante lejos de poder vivir de El Hype, pero quizá ese es parte del truco: solo lo hacemos porque queremos, no porque tenemos.


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Es como ver señores jugando dominó

La longevidad de El Hype junto al legado de TdQ/Paiki, contra la de otros proyectos con crecimiento exponencial y que rara vez duran más de cinco años, puede ser explicada por su motivación: divertirse en una charla entre amigos. Tal vez, complementando por el deseo voyerista de la audiencia para ser testigo de dicha conversación.

Así lo define Alan:

 La verdad es que el show nos hace muy felices y lo hacemos 100% porque queremos, es uno de los highlights de nuestra semana. Es como los señores que ven a otros señores para jugar dominó, solo que nosotros nos reunimos para platicar de películas. Tener una audiencia también nos motiva, solo así se explican más de ocho años grabando sin interrupción.

Un cambio relativamente reciente a la dinámica ha sido el priorizar la grabación del contenido principal por medio de un stream en vivo por YouTube, donde la audiencia apoya a los creadores por medio de donaciones en super chat.

Además del apoyo económico, dicho cambio ha inyectado nueva vida al show, además de que grabar en vivo ha facilitado la tarea de producción. Nos cuenta Ruy:

Operativamente es más simple de producir, tiene la ventaja del SuperChat y la retroalimentación con la audiencia en vivo. Quienes nos ven y opinan, pongan dinero o no, son también parte del show. Ahorita no tiene sentido volver a hacer el podcast semanal pregrabado porque tendría más desventajas que ventajas.

En cuanto a monetización, la situación es bastante diferente a los tiempos de ToqueDeQueda o el Paikast, donde la única opción era la venta directa. Con el uso de YouTube para transmitir e interactuar, vienen los beneficios de donaciones y algo publicidad programática.

Además, la normalización del uso de Patreon ha servido para facilitar las suscripciones. Así lo plantea Alan (conocido por los fans como ‘Salchi’):

Monetizamos a través de Patreon y YouTube, aunque hemos explorado otras opciones en esas mismas plataformas. En la primera entramos a una dinámica donde Patreon manda goodies a nuestros Patreons del más alto nivel, así que diseñamos tazas, playeras y prints especiales que les llegan directo a sus casas y nos ha permitido extender los chistes locales del show a objetos físicos.

Por otro lado, ahora tenemos suscripciones en YouTube que ofrecen contenidos similares a los de Patreon, pero con stickers en el chat en vivo. Hemos comprobado lo importante de diversificar nuestras opciones, siempre hay gente en una comunidad que no le entra a una plataforma pero sí a otra.

Como dato al margen, hay un programa derivado llamado La Hyp4, conducido por las mujeres del grupo.


El internet post-texto

Una de las fortalezas de El Hype y sus creadores ha sido adaptarse a los diversos cambios de la industria editorial y los medios en América Latina. Por ejemplo, la triada inicial (André, Ruy, Wookie) eran editores de carrera y especializados en impreso, pero los tres han sabido adaptarse a roles en digital fuera y dentro de sus proyectos personales.

El mismo escaparate de El Hype tuvo inicios con un sitio web como complemento y también con un espacio bloggy en Medium. Dichas opciones hoy están extintas para el grupo y el foco son sus shows en plataformas con componente de audio o video, y con la posibilidad de monetizar directamente por medio de la audiencia.

¿Está acabado el emprender con blogs para el nicho de cultura pop? La evidencia indica que sí.

¿Vivimos un momento post-texto? No tan rápido, ya que Ruy principalmente es escritor y piensa que es una cuestión de prioridades:

Yo no diría que está completamente descartada la opción de crear contenido escrito, pero definitivamente hay un tema de costo-beneficio. En mi caso, como escritor de ficción, es contraproductivo invertir una o dos horas en un reseña para blog que puede discutirse, generar revenue y engagement, ahora más fácilmente a través de un streaming.

Prefiero ese tiempo dedicarlo a trabajar en mi ficción, es por eso que ahora he podido escribir más como autor y menos como blogger. Creo que el microblogging también nos ha hecho daño: con tantas cosas encima, es más simple y fructífero escribir tuits rápidos (o como Cabri, posts breves en Facebook) sobre algún tema sin esperar a que despierte la sección de comentarios del sitio. Todo es más rápido ahora.

Para finalizar pedimos al grupo su consejo para aquellos creadores que apenas comienzan a generar maca y contenidos. Ruy opina que lo fundamental es generar experiencia:

A mi generación le sirvió mucho ser aventada al ruedo sin esperar una retribución monetaria. Así eran las cosas hace 30 años, y ahora se considera un escándalo y mucha gente en redes sociales tiene muchas cosas que decir, de forma muy elocuente, sobre la explotación laboral, el capitalismo rapaz, etc.

Obviamente yo no estoy a favor de explotar a la gente, pero sí creo que cuando tienes cero experiencia obtener experiencia debe ser tu principal objetivo, no la remuneración. 


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