Los adolescentes crean y manejan sus propios medios de comunicación

Hace tiempo que The Muffin es mi acordeón para fortalecer mi conocimiento (y de paso habilitar nuevos niveles de ignorancia) sobre la industria y sus diversas aristas. En fechas recientes, muchas de mis pláticas e investigaciones han ido en torno al consumo de contenido por parte de la generación Y y Z, o dicho en otras palabras, los adolescentes.

En el número anterior de The Muffin, les hablé sobre Tümu, empresa creada por Zarina Rivera, Paola Escalante e Hildebrisa Beltrán. Es, como se los contaba, una plataforma de nueva generación, más enfocada en experiencias y en comunidad que en alcance. Su modelo de negocios va en esa línea, no tanto por el like de Facebook como por las inscripciones a eventos, como el workshop que organizó este fin de semana en el Hyatt Regency de la Ciudad de México tanto para padres como para adolescentes este fin de semana, en el que se generaron sesiones de defensa personal para ellas y una serie de pláticas para que los padres entendieran cómo guiar a sus hijas ante situaciones complejas.

Mientras Tümu se concentra en el empoderamiento y realización de las adolescentes y los padres de familia, en Estados Unidos han comenzado a gestarse medios de comunicación creados por adolescentes y dirigidos a adolescentes. La fórmula tiene sentido. Existe un hueco en cuanto a cómo informar y hacerle ver el mundo a un sector que ya no consume a través de la televisión y que concentra gran parte de su tiempo en seguir a influencers y celebridades a través de redes sociales.

Aquí unos datos del consumo de los teens en Estados Unidos

  • Un 78% considera que es importante estar enterado de los breaking news

  • 54% realiza su consumo de noticias a través de social media

  • 50% ve las noticias por YouTube al menos un par de veces a la semana

  • Respecto al cómo se enteran de las noticias, un 31% dijo hacerlo a través de organizaciones de noticias, un 33% más por familiares y amigos y un 31% por celebridades a las que siguen. ¿Qué significa? Que el factor boca en boca, es decir, el círculo cercano del adolescente explicándole qué pasa en el mundo sigue teniendo relevancia.

  • 50% de los que ven contenido de noticias no eligen qué ver, sino que a partir del video de la celebridad a la que siguen deciden seguir consumiendo mediante las recomendaciones del algoritmo de YouTube

  • Solo un 27% está suscrito a algún canal específico sobre noticias en YT

  • Un 60% de aquellos que consumen contenido noticioso en YouTube dicen seguirlas a través de celebridades e influencers, mientras que solo un 40% lo hace por organizaciones de noticias

  • Mientras que un 64% prefiere ver imágenes y videos cuando de consumir noticias se trata, un 36% prefiere leer o escuchar noticias.

Para ver el reporte completo

The Cramm, el medio de teens para teens

Si aún queda duda del deseo de los adolescentes por emprender, basta con conocer la historia de Olivia Seltzer para comprender que el deseo de contar historias no conoce ni edades ni impedimentos.

Mientras el mundo se preguntaba qué pasarías tras las elecciones presidenciales que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca, Olivia notó que en su secundaria no se hablaba más que de política. Ahí, empezó a gestar lo que en febrero de 2017 se convertiría en The Cramm, un newsletter curado por ella, que diario se levanta a las cinco am, que cuenta las principales historias alrededor del mundo con información de la BBC, CBS, NBC, The New York Times, Politico, Reuters y en términos generales cualquier fuente que le resulte útil para comprender el mundo.

De acuerdo a lo que promueve en su sitio, The Cramm es un sitio para adolescentes que buscan conocer lo que pasa en el mundo a través de formatos que generan engagement, que satisfacen la necesidad informativa y de fácil consumo.

The Cramm ha crecido hasta convertirse en una comunidad que, según reporta, tiene suscriptores en 32 países de 6 continentes. A su versión tradicional, que es enviada a través del correo electrónico, le ha sumado “Text”, que consiste en enviar los highlights del newsletter a través de iMessage, pues considera, como los datos lo ratifican, que son muchos los adolescentes que ya no utilizan un correo electrónico como una plataforma de uso convencional.

El impacto de su comunidad llega a tanto que ha formado “The Crammers”, programa desarrollado para gente que quiera convertirse en embajador a nivel mundial.

¿Qué beneficios ofrece?

  • La alternativa de conectar con otros Crammers (usuarios)

  • Posibilidad de interactuar con los entrevistados

  • Recibir actualizaciones exclusivas

  • Ser parte de una cuenta privada en Instagram

¿Y qué se les pide a cambio?

  • Ser anfitrión de The Cramm Days en sus respectivas ciudades. El Cramm Day es una iniciativa para que distintos embajadores salgan a escuelas y centros comerciales para que más adolescentes se suscriban. En pocas palabras, una estrategia de marketing como la de Green Peace, UNICEF y demás organizaciones que te pillan para que dones dinero, aunque aquí a lo único a lo que se te invita es a registrarte.

  • Postear sobre The Cramm en redes sociales

  • Ayudar a localizar organizaciones de caridad para inscribirlas al directorio de The Cramm

  • Apoyar en la distribución del newsletter con amigos, familiares y redes de contactos

Su nivel de organización llega a tanto que ya incluso cuentan con un documento que muestra el paso a paso de lo que se debe decir para atraer suscriptores y con un código de vestimenta para que sus embajadores se identifiquen como miembros de la comunidad de The Cramm.

En su mente, The Cramm se convertirá en una señal tan poderosa como NBC o la BBC, solo que con contenido creado y curado por adolescentes y jóvenes adultos las veinticuatro horas del día.

Tanto The Cramm como Brown Politics, otro más de los canales abiertos por adolescentes para dirigirse a ese mismo público, dicen haber encontrado en las encuestas de Instagram una gran forma de interactuar con el público y conocer sus posturas, así como para elaborar videos una vez que sus audiencias han determinado su elección a través de una encuesta en IG Stories.

Una característica medular de los adolescentes que crean contenido es que se consideran activistas. Si bien The Cramm es el esfuerzo más consolidado respecto a un medio de comunicación para adolescentes, Sofia Frazer, una joven de 16 años, ya cuenta con 30 mil seguidores en Instagram en “dailydozeofwokeness”en la que a través de memes e imágenes busca crear conciencia entre sus seguidores en temas tan variados como la lucha por la equidad de género, el cuidado de los animales, las relaciones familiareas y el modo en que los adolescentes conciben el entretenimiento. Otra muestra del activismo adolescente se presenta con Zev Dickstein Shapiro, quien a sus 17 años está preparando Turnout, una app que buscará informar a jóvenes sobre distintos eventos sociales y unirlos para que siempre que quieran manifestarse puedan acceder a la red necesaria para hacerlo.

Tik Tok, con hasta un 50% de su público por debajo de los 24 años, es también una plataforma a estudiar para comprender cómo alcanzar a los adolescentes sin morir en el intento. Y también para analizar si el consumo de los teens siempre tendrá que darse a partir del contenido generado por los propios adolescentes o si algún medio tradicional podrá trasladar usos y costumbres hacia ese sector.