Los colectivos de periodistas buscan cambiar para siempre la estructura de los medios

La revolución se está produciendo. O al menos el intento de provocarla. Si me han leído recientemente, sabrán que he identificado una serie de sucesos que indican que el modelo convencional de los medios de comunicación ha quedado obsoleto para entrar a la era de la marca personal y de ésta en relación con otras marcas personales, es decir, la de los colectivos. En Estados Unidos se ha dado una nueva muestra con Defector Media, iniciativa que surge de un grupo de empleados que decidió renunciar a Deadspin ante presiones para modificar el modelo editorial en el que creían.

¿Qué es Defector?

-El resultado de una disputa entre Deadspin y sus empleados. En octubre del 2019, en medio del proceso de adaptación a sus nuevos dueños, el fondo de inversión Great Hill Partners, los empleados de dicha publicación recibieron un correo de parte de Paul Maidment, Director Editorial del recién creado G/O Media, en el que les pedía concentrarse en historias que tuvieran al deporte como protagonista, lo que contrastaba con el modelo editorial que hasta antes, incluyendo sus inicios como parte de Gawker Media e incluso durante los años que fueron propiedad de Univisión, habían manejado.

Como resultado, menos de dos meses después de haber asumido el cargo, fue despedido Barry Petchesky, editor interino que había laborado durante diez años en la organización. Tras el tuit en que Petchesky anunció su despido, el resto del equipo, integrado por alrededor de veinte personas, presentó su renuncia

-De esas veinte personas que renunciaron a finales del 2019, dieciocho se han unido para presentar Defector, un sitio deportivo (que no sólo llevará contenido de deportes para recordar el adn de Deadspin) que buscará subsistir a partir de las aportaciones de los usuarios.

-El sitio será editado por Tom Ley, quien fue una de las piezas clave en Deadspin, y será dirigido en materia de negocios por Jasper Wang, ex empleado de Bain & Company, que de acuerdo al NYT fue un apasionado lector de Deadspin desde que tenía 19 años.

-Defector planea cobrar ocho dólares por suscripción mensual y un programa anual que incluiría un descuento por el compromiso de pagar durante doce meses consecutivos

¿Cómo funcionará Defector?

El esquema que utilizará Defector para manejarse podría representar un parteaguas en el modo de hacer medios de comunicación, aunque también puede acabar como uno de esos experimentos colaborativos que terminan empañados por intereses y políticas internas. Les explico a continuación lo que plantean

  1. Cada empleado tiene alrededor de 5% de las acciones de la empresa

  2. Los empleados mantienen la propiedad de los contenidos publicados por Defector, lo que representa mayores oportunidades de ingresos en caso de que lleguen oportunidades de convertir esas piezas en texto o en audio en contenidos para plataformas de terceros, en particular plataformas de streaming de video

  3. El editor en jefe puede ser destituido en caso de que se alcancen dos terceras partes de los votos entre socios

  4. Cada uno de los 19 empleados irán recibiendo paga conforme se vayan generando ingresos. Su remuneración depende del éxito del medio

  5. Defector, a diferencia del pensamiento tradicional en medios, comenzará antes como un podcast que como un sitio. Lanzará su podcast en agosto y liberará su sitio un mes después

El valor de seguir atendiendo a la comunidad

Los empleados de Deadspin se fueron pero no se fueron. ¿A qué me refiero? A que después de renunciar crearon una cuenta en Twitter en la que iban dando difusión a contenidos publicados por ellos y otros ex empleados de Deadspin en distintos medios de comunicación.

Como parte de esa interacción con la audiencia, que conforma el primer gran mercado probable de suscriptores, es que se produjo una plática entre Wang y el grupo de ex empleados de Deadspin que hoy hacen Defector. De esa reunión surgió la idea de que Wang se incorporara como vicepresidente de revenue y operaciones.

The Recipe, los ingredientes del éxito

A partir de ahora, en The Muffin les iré presentando en temas centrales lo que extraigo para que lo convirtamos en reflexión

-Defector hereda una audiencia enamorada de un estilo que no depende del nombre del medio, sino de las personas que lo hacen. Defector nace con el ADN que llevó a Deadspin a convertirse en una de las comunidades más notables de deportes en Estados Unidos. Es una historia que continúa, que se construyó con el tiempo

-Los escritores de Deadspin, además de los fanáticos ya concentrados en la cuenta de los disidentes, tienen sus propias audiencias, y por ende, su propia posibilidad de atraer suscriptores

-Un colectivo, independientemente de las condiciones acordadas para trabajar, será siempre un modelo más económico que el de pensar en contratar como simples empleados a cada uno de ellos para que se produzca un resultado que en verdad refleje la suma de cada uno de los talentos. El dinero nunca será tan poderoso como la convicción de trabajar en conjunto para entregar un gran resultado.

Si quieren mi análisis a fondo sobre las lecciones que nos deja el próximo nacimiento de Defector, los invito a escuchar The Muffin en audio, ediciones especiales de los distintos temas que tocamos en este newsletter.

¿Que si va a funcionar o no? No lo sé. Si bien creo en los colectivos, su funcionamiento depende de la madurez con que cada uno de los integrantes del mismo asuman el poder de decisión que adquieren. Será fundamental identificar cómo se comportan ante circunstancias adversas, donde la unión puede romperse a grado tal que se generen bandos y deserciones.

Para más sobre colectivos de periodistas, los invito a escuchar este episodio en que hablo a fondo al respecto