Los hombres que sí amaban el buen periodismo

Los hombres que sí amaban el buen periodismo

Hay esperanza para el periodismo. No en México, donde aún no surge el proyecto que pueda vivir de las aportaciones de los usuarios, pero sí en Holanda, donde The Correspondent se declaró listo para lanzar su plataforma en inglés a partir de las aportaciones de más de 45 mil 888 miembros de más de 130 países.

Con una recaudación de 2.6 millones de dólares, con comprosmiso promedio por persona de 30 dólares, The Correspondent impone una nueva marca mundial para un proyecto de crowdfunding periodístico. La marca anterior también pertenecía a The Correspondent, sólo que a su versión original, De Correspondent, que fue apoyado por 18 mil 933 personas.

Su éxito, como lo explica Jay Rosen, consiste en que desde su origen, en 2013, De Correspondent se propuso optimizar todo lo que hacen, pero en vez de hacerlo para conseguir más visitas, más clics o vender más anuncios, se enfocaron en generar más confianza. Desde ese año en que inició operaciones hasta la fecha ha recibido el apoyo de 61 mil personas, lo que lo convierte en la propiedad periodística más exitosa del mundo libre de anuncios y respaldada por los usuarios.

La transparencia con la que operan es tal que año con año entregan un reporte especificando a las personas que los han apoyado cómo se gastaron el dinero, dividiendo dichos egresos en staff editorial y colaboradores freelance (45.4%), tecnología (17.9%), diseñadores (8.8%), book publishing (5.5%), recursos humanos y administración (5.1%), gastos financieros (4.9%), Marketing (4.9%), renta (2.5%), gastos editoriales (2.2%), agencia de conferencistas (1.9%) y deducciones (0.9%).

De Correspondent genera 78% de sus ingresos a través de las contribuciones de miembros, 14% a través de la venta de libros, 5.6% mediante conferencias y un 2% de donaciones de los lectores, además de un .4% de sindicación de contenido.

Habrá The Correspondent a mediados del 2019

Ya con el objetivo cumplido, The Correspondent ha dado conocer su plan de vuelo. En enero empezará a generar un newsletter para los miembros fundadores. En él, informará sobre el progreso que están haciendo y pedirá recomendaciones sobre lo que su audiencia desea consumir.

A partir de febrero estarán contratando un equipo de corresponsales, editores, desarrolladores y diseñadores con la idea de presentar sus primeras publicaciones a mediados del 2019, cuando empezarán a correr las membresía de un año.

En México, Animal Político probó sin éxito “Amigos de Animal”, que buscaba una inversión de 80 pesos al mes de los usuarios que quisieran apoyar el periodismo independiente.

Por su parte, Lado B, medio poblano con 7 años de existencia, libra en estas horas una batalla por alcanzar los 120 mil pesos que se propuso para poder mantener su oferta de independencia. Ya en 2016 logró recaudar 89 mil pesos, pero para esta ocasión eligieron un “todo o nada” en kickstarter, que significa que sólo será financiado en caso de que se cumpla la meta, misma que aún se encuentra a poco más de 30 mil pesos de distancia al momento de escribir este newsletter.

Para sobrevivir, Labo B también organiza talleres de periodismo, literatura y arte, eventos para recaudar fondos, permite la venta de publicidad y productos, y realiza investigaciones periodísticas en alianza con otras organizaciones.

Lado B no es un medio cualquiera. Ha recibido 4 veces el premio Género y Justicia, dos premios de Rostros de la Discriminación, una mención honorífica en el Premio Alemán de Periodismo Walter Reuter, y recientemente el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de “Crónica”.

El cambio en los medios está también en la sociedad. Si un medio con este tipo de distinciones sufre para juntar 100 mil pesos, que para efectos operativos representa muy poco, es complicado imaginar un panorama positivo para la industria en los tiempos que se avecinan.