The Economist se sube al ruedo de los podcasts matutinos

Uno más a la lista. Los podcasts de lunes a viernes por la mañana dejaron de ser una apuesta original para transformarse en una tendencia a la que todos se suben. El más reciente es The Economist, que este 29 de enero lanzará “The Intelligence”.

Como en todos los casos, el podcast tendrá una duración cercana a los veinte minutos y explorará los principales temas de interés global. Estará dividido en tres partes: un análisis a detalle de la historia estelar, una revisión a fondo de un tema particular y un cierre más soft para la audiencia.

La apuesta, aunque todos dicen lo mismo en su afán por diferenciarse, es presentar temáticas que no sólo sean de interés para la audiencia estadounidense, lo que suele pasar con The Daily y sus equivalentes, sino presentar tópicos desde una perspectiva global y que no por fuerza estén como prioridad en las tendencias en redes sociales o en las coberturas de los principales medios de comunicación.

Como muestra de su interés por dar con historias originales, The Intelligence contó en uno de sus programas piloto con la venta de “mooncakes” o pasteles de luna en China y cómo sirven de termómetro para la economía de ese país.

The Intelligence será conducido por Jason Palmer, coeditor de Economist Espresso, mientras que ocho personas participarán en la producción del podcast.

El audio como herramienta para atraer suscriptores

Tom Standage, líder de la estrategia digital de The Economist y editor adjunto del mismo, tiene como objetivo atraer a nuevas audiencias a partir del contenido global presentado por el podcast, que llegará a complementar una forma de cinco podcasts semanales, además de una coproducción mensual con Slate para crear “The Secret History of the Future.

Por dinero, al menos por ahora, The Economist no se preocupa. El negocio del podcasting, según Standage, se ha incrementado un 50% con respecto al 2018.

En el caso de “The Intelligence”, la expectativa es que no represente un gasto para The Economist, ya que se pagará con los ingresos generados por Acast, además de buscar la venta a cliente directo, como ocurre con Intel y su patrocinio de “The World Ahead”.

En su conjunto, The Economist promedió 7 millones de descargas en 2018. Para este año, a partir del incremento en oyentes de podcasts, en particular en el Reino Unido, donde se estima que un 13% de la población adulta consume este formato, espera mejores resultados, además de un incremento en el CPM, que por ahora no se ha dinamitado pese al creciente número de alternativas buscando comercialización.

Desde The Economist, descartan que su apuesta por audio sea una burbuja. “Somos serios acerca del audio, y siempre lo hemos sido”, concluye Standage.