Tres ejemplos del futuro del periodismo en América Latina, por jóvenes emprendedoras

"Tenemos que demostrar a nuevas generaciones que el periodismo es chido"

Story bakers:

Realizar periodismo en América Latina, sin importar la década o país, es un acto de fe. ¿Por qué lo decimos? Para empezar están las particularidades intrínsecas de la región:

  • Poder adquisitivo limitado de los latinoamericanos, quiere decir menos microtransacciones de impulso o compromisos recurrentes por parte de la audiencia para apoyar a reporteros o medios emergente. Es un lujo.

  • Hostilidad de gobiernos hacía el periodismo de investigación.

  • La necesidad de una función dual. 1) Informar con veracidad y rigor; 2) Alfabetizar mediáticamente a las grandes audiencias respecto al valor de un periodismo verificado.

Dichas características vuelven un negocio incierto -y hasta con tintes de inseguridad- la labor de los periodistas latinoamericanos consolidados, ante la tentación de migrar sus habilidades hacía el más lucrativo espectro de ser creadores de contenido en el amplio sentido de la palabra (infotenimiento, marketing, publicidad, influencers).

Es incierto para veteranos o consolidados, por lo que es todavía más notable y valiente el que miles de jóvenes año con año salgan de las filas de las universidades (o incluso preparatorias o vocacionales) para comenzar a emprender carrera como periodistas, creadores de contenido al fin y al cabo, pero con un compromiso anclado a los valores del periodismo antes que cualquier otra cosa.

¿Qué vuelve único a un periodista de nueva generación en 2021? Podríamos, o más bien deberíamos, publicar un paper al respecto pero en esta entrega de nuestro newsletter traemos una charla con tres jóvenes emprendedoras de medios -todas ellas periodistas- que nos dan un norte acerca del estado actual de la industria para los que apenas van iniciando en dicho camino específico, el cual exige unir la ética y rigor de los reporteros con un conocimiento práctico y teórico sobre formatos, producción y distribución.

A continuación, lo que aprendimos en nuestra charla con Arantza García, Nicole Martin y Pierina Sosa. Las tres forman parte de Coalición LATAM, una alianza para crecer en colectivo de 11 medios de 9 países diferentes, impulsada por FACTUAL y Distintas Latitudes.


Para conocer más del trabajo de creadores y periodistas independientes, los invitamos a nuestro grupo sobre La Creator Economy en Telegram. ¡Nos emociona ver que cada día se suman nuevos miembros! Los esperamos


Periodistas de nueva generación: agnósticas de formato y con los derechos humanos por delante

Si a los periodistas veteranos o con un par de lustros trabajando los tomó por sorpresa la necesidad de ser incluyentes y dar paso a la diversidad y multiculturalidad, podemos afirmar que los periodistas más jóvenes tienen como prioridad y por delante el tener un enfoque a favor de los derechos humanos -y sin fobias- dentro de sus coberturas y productos.

Si para un medio tradicional los derechos humanos en el mejor de los casos son un tema, para los periodistas de nueva generación es más una óptica para tratar y reportar cualquier historia.

En esta edición de The Muffin hablamos con tres integrantes de Coalición LATAM:

Charlando con Arantza, Nicole y Pierina, una constante es que sus tres proyectos tienen enfoques específicos y de híper nicho pero sus temas no dejan de ser urgentes y necesarios para la realidad de sus países específicos y América Latina en general.

Ante la hostilidad de los gobiernos y los hechos que indican que ser periodista no es precisamente la carrera más lucrativa, ¿por qué dedicarse a contar historias desde dicho enfoque en una situación de desesperanza?

Arantza García de EsParaMiTarea -periodismo en TikTok enfocado a género- ha hecho énfasis en lo importante de tener una red de apoyo como Coalición LATAM y nos respondió la siguiente sobre sus motivaciones para emprender.

Uno quiere contestar que no es por amor, pero sí es, quizá con un poco de masoquismo. Precisamente por eso decidimos aliarnos, como un acto de resistencia, de decirnos que aquí estamos las nuevas generaciones de periodistas. 

Dedicándonos a algo en lo que creemos. Hay muchísima desesperanza, no sólo en lo económico, por ejemplo: México es el país 1° de asesinatos a periodistas, claro que hay desesperanza, por eso mismo hay que llenar los nuevos espacios periodísticos de esperanza de decirnos: podemos cambiar las cosas.

El acercamiento de las entrevistadas con Factual y Distintas Latitudes se da desde experiencias previas de dichas organizaciones con jóvenes periodistas.

  • Pierina Sosa fue parte la 3era generación de la Red LATAM de Jóvenes Periodistas, una iniciativa “para impulsar el periodismo regional, destacar nuevo talento y acompañar el proceso de formación de jóvenes periodistas por medio de alianzas con medios, tutores y distintas redes de contactos en todo el continente”

  • Dicha red hoy comprende 20 países, 4 generaciones hasta ahora, 133 integrantes totales y 30 tutores.

  • Entre sus tutores hay una baraja de ensueño de periodistas, directivos y editores latinoamericanos. Desde Ruth Muñiz de Quinto Elemento (México), hasta Almudena Toral de Univisión News, pasando por Mael Vallejo (Washington Post, Colapso), Janine Warner (Sembra Media) y Eileen Truax, entre muchos otros.

  • Arantza García y Nicole Martin formaron parte de la 4ta generación de la Red LATAM Jóvenes Periodistas.

El proyecto Cápsula Migrante de Pierina, de hecho, está incubado por Factual, “recibimos mentorías, un pequeño financiamiento y apoyo en varios temas”. Ante la pregunta expresa sobre el impacto de su emprendimiento, Pierina nos señala lo siguiente:

En Cápsula Migrante, un proyecto orientado a migrantes y refugiados venezolanos en Perú, el contenido impacta y más de lo que creemos porque no son solo las noticias relevantes para estas poblaciones, sino que también es información de servicio que les sirve en su día a día a un migrante y refugiado en su proceso de adaptación e integración, además de recursos útiles sobre cómo ahorrar un poco dinero, cómo cuidarse del clima, cómo abordar el duelo migratorio y los pasos para su proceso de regularización de acogida, entre otros.

En Cápsula Migrante hemos usado varios formatos para presentar la información, desde videos explicativos en Youtube hasta forochat.

Caminando en Colectivo

Horas antes de editar este envío, Jordy Meléndez Yúdico de Distintas Latitudes y Factual, nos comparte que Revista Colibrí acaba de lograr su conformación legal en Argentina, gracias al apoyo de los suscriptores de la Coalición LATAM.

Este medio, emprendido por Nicole Martín nace desde una disidencia y una necesidad de llevar el foco a temas que no están siendo cubiertos de manera adecuada (o en general, ni siquiera reportados) por los medios masivos en Argentina.

Paciencia, tiempo y esfuerzo. En palabras de Nicole, así surge el proyecto:

En el caso de Revista Colibrí, sucedió en 2015, mientras estudiábamos comunicación, desde distintos frentes y profesiones. Empezábamos a ver las posibilidades de trabajo que había para nosotres y no encontrábamos lo que buscábamos. 

Queríamos hacer periodismo de derechos humanos, con perspectiva feminista e interseccional, pero también queríamos ejercer otras formas de trabajo: sin violencias, primero, y en respeto a nuestra diversidad de ser y de vivir. Y de tanto deseo que teníamos de ello, decidimos fundar un medio como plataforma para lograrlo.

Hacerlo no es una tarea fácil, requiere de mucha paciencia, tiempo y esfuerzo. Al principio, cuando fundamos el medio para hacer periodismo, nos sorprendió descubrir que periodismo no era lo único que significaba tener un medio. Requiere reuniones, llamadas, trámites, debates y muchas, muchas conversaciones para pensar en colectivo. Pero lo hicimos y lo hacemos con mucho placer, porque en cada uno de los medios de la coalición somos libres de comunicar sobre lo que queremos, cómo queremos y cuándo queremos. Y el periodismo libre es el más -el único- verdadero.

Nicole también nos comparte que si bien hay diferentes métodos y desafíos para cada uno de los medios de la Coalición LATAM, existen desafíos comunes que trascienden países y coberturas, y había dos opciones para sobrevivir:

  • El sálvese quien pueda de los medios tradicionales y masivos

  • Construir una respuesta alineada con derechos humanos y perspectiva de género, “una forma de solucionarlo de manera solidaria, sorora, sustentable”.

  • Se pretende una sostenibilidad colectiva

  • “Avanzar juntes y en conjunto, de manera comunitaria, que no vaya a la competencia del que vaya más rápido gana, que nos vayamos acompañando a la velocidad del más lento, para llegar a donde queremos con nuestros medios autogestivos”

La Coalición LATAM como iniciativa busca acelerar -como objetivo principal- impulsar el crecimiento institucional de sus medios integrantes, superando así los trámites y burocracias para tener personalidad jurídica.

Obviamente, une a los diferentes medios más allá de su país de origen para emprender alianzas editoriales. Un ejemplo recientísimo es la colaboración de Cápsula Migrante con EsParaMiTarea:

En el caso de Revista Colibrí, nos reafirma Nicole, que gracias a la “vaquita mediática del servicio de membresías de la comunidad LATAM, hemos logrado el monto necesario para conformar nuestra personalidad jurídica y terminar los trámites que nos faltaban en gastos administrador, lo que nos permitirá concursar por financiamiento por nuestro proyecto y seguir en Colibrí como trabajo pago. Sin este beneficio es incierto que se hubiera logrado”.

Estas alianzas nos han abierto la cabeza a diversas perspectivas en la diversidad hermosa de América Latina


El futuro es sin formato

Un ADN común de los integrantes de la Coalición LATAM es que no hay una tendencia específica. Existe especializados en TikTok como EsParaMiTarea, que igualmente no se casa con una sola manera de contar historias, mientras que otras iniciativas tienen una concepción orientada a texto o social media first, como Cápsula Migrante que incluso tiene un grupo en Facebook.

Respecto a esta naturaleza fluida en la manera de generar contenido y su distribución, Arantza es contundente: debemos mostrarle a nuevas generaciones que el periodismo es chido.

¿Cómo vamos a cambiar el periodismo si no le hablamos a las nuevas generaciones? Mi objetivo principal con Tik Tok es mostrarle a quienes no consumen medios periodísticos que el periodismo es chido. Las nuevas generaciones son mucho más críticas, reflexivas y  me atrevo a decir que mucho más inteligentes y tienen vasta información al alcance que utilizan en sus discursos pero, lamentablemente, no ven al periodismo como un aliado. 

En parte es culpa de los medios... ¿por qué no mostrarles que sí lo es a través de algo que les es familiar? Por ejemplo, un producto fácilmente consumible, al alcance de todas y todos, con información verificada y periodísticamente relevante.

Como consejo a periodistas todavía más jóvenes, y valorando desde Story Baker que la experiencia y valor de emprender es importantísima, pedimos a Nicole Martin algunas sugerencias para quienes apenas comenzarán el camino. Nos compartió lo siguiente:

  • No importa que tan extraño suene, porque innovar en recursos y formatos es el poder de las nuevas generaciones y cada une desde su perspectiva puede hacer un aporte valioso a la comunicación de derechos humanos.

  • Aunque no parezca lo más innovador del mundo, atrévanse a hablar con sus propios colores y en sus propios idiomas, ya sea en proyectos autogestivos fundados por ustedes como sumándose a iniciativas que ya existan. 

  • Un buen consejo es buscar la inclusión en todos sus sentidos: de género, de clase, de capacidad, de raza y también etaria.

  • Sería genial que les comunicadores más jóvenes trabajemos para ejercer el periodismo con todas estas libertades -y responsabilidades-, e incluyamos en el camino a las personas mayores que están abiertas a construir los nuevos periodismos.

  • Anímense, también, a crear formas de trabajo distintas a las que están planteadas en los medios de comunicación, que sea más respetuosas y pacientes con las personas, e incorporen la misma perspectiva de sus contenidos a las dinámicas de trabajo. Comunicar sobre derechos humanos en perspectiva feminista no es posible si ese enfoque no está incorporado al grupo y su mecánica propia. 


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