Vox también va por dinero de los usuarios, pero lo hace pensando en YouTube

Lo mismo, pero diferente. Como todos los medios, Vox tiene como prioridad diversificar sus fuentes de ingresos. La llave más lógica, tan evidente que una gran cantidad de medios van hacia allá, es la de monetizar a través de los usuarios. Y justo eso hace Vox, pero con un enfoque en la generación de video para su canal de YouTube.

Aprovechando el apoyo económico brindado por la Google News Initiative a 87 publishers a nivel mundial, Vox lanzó en diciembre pasado el “Vox Video Lab” en el que los usuarios deben elegir entre dos opciones para recibir contenido exclusivo en video y ser parte del grupo de asesores que entrega ideas al equipo de producción sobre nuevos temas y formatos para impactar a la audiencia.

En su paquete más básico, que tiene un costo de 4.99 dólares, los suscriptores acceden a contenido detrás de cámaras, a videos explicativos sobre el proceso para generar los videos en Vox, que pasa por 6 procesos de distribución y llega a exigir hasta un mes de producción, recomendaciones del staff sobre qué videos ver más allá de los producidos por Vox y una sesión mensual de preguntas respuestas con un productor de la plataforma.

El segundo, con un precio de 9.99 dólares mensuales, presenta el resultado más entrañable al que puede aspirar una marca de storytelling con sus usuarios, a quienes se les ofrece la oportunidad de fungir como advisor al final de cada trimestre tanto en aportación de conceptos creativos como en cualquier otro rubro que pudiera contribuir a fortalecer el programa de beneficios que reciben los suscriptores de Vox.

Desde Vox se afirma que uno de los grandes detonantes de suscriptores no ha sido tanto el hambre por nuevos contenidos, sino el deseo que tienen sus fanáticos de conocer y aprender del equipo que está detrás de la generación de videos. Esa admiración se construyó tanto a través de su canal de YouTube, que al día de hoy cuenta con más de 5 millones de suscriptores, como por el éxito de “Explained”, serie de documentales creada por Vox para Netflix que con episodios de entre 15 y 18 minutos explica tendencias globales con el más depurado periodismo explicativo. Tal fue el éxito de su primera temporada que ya se ha cerrado el acuerdo para la realización de la segunda.

Los usuarios, a partir de la construcción de marca que Vox.com ha impulsado desde su creación, ven su suscripción a la plataforma como una oportunidad de aprender, como si fuera una escuela más que un medio de comunicación. Se trata, para los suscriptores, de estar cerca de gente que los inspire.

Datos e inteligencia, la petición de Vox para mejorar el programa de membresías de YouTube

El programa de membresías de YouTube, disponible sólo para canales con más de 100 mil suscriptores, aún se encuentra en fase temprana. Su lanzamiento se produjo a mediados del 2018, por lo que las herramientas de análisis aún son limitadas y no arrojan datos específicos sobre los suscriptores, lo que llevará a Vox a realizar sondeos para compensar ese vacío de información.

En su esquema de repartición, YouTube toma un 30% después de impuestos mientras que el creador de contenido se queda con el 70% restante. Además de permitir el pago de suscripciones, YouTube también habilitó desde ese entonces herramientas para que los canales pudieran vender su propio merchandising desde la plataforma.

La Google News Initiative también apoyó medios latinoamericanos. En México incluyó a publishers tradicionales como Grupo Imagen, Milenio y Grupo Reforma; en Argentina, a Filo News, Grupo América, La Nación, Telefe Noticias y TKM; y en Brasil, a Band, Jovem Pan Group, My News y Nexo Jornal.

En su conjunto, 87 proyectos de 23 países fueron respaldados por Google.