Ya existe una vida después de Substack y el newsletter

Mientras que en algunas regiones apenas se va levantando el interés por crear y consumir newsletters, en EEUU rápidamente se está viviendo el desencanto con Substack (la plataforma de moda para empezar a generar envío).

Al mismo tiempo que Substack logra que periodistas establecidos de BuzzFeed News y The Verge abandonen cómodos trabajos para volverse independientes, otros critican las comisiones altas del servicio para monetizar suscripciones y el hecho de lo artificial de su crecimiento: al final no dejan de ser una startup impulsada por capital de riesgo.

Los creadores de Discourse Blog, una publicación de ex empleados de Gizmodo Media Group que tomó la estafeta de Gawker, dejaron Substack en menos de seis meses para invertir en un sitio web (basado en WordPress VIP) y reducir así las comisiones al ser dueños de su plataforma.

En el caso de Defector, los ex integrantes de Deadspin (otro blog venido a desgracia de Gizmodo Media) se saltaron el paso del newsletter y Substack para invertir de una vez en su plataforma particular y un sistema de suscripción dedicado.